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Vamos hablar hoy de Barrio DE SAN TELMO , en la calle CARLOS CALVO 242...Donde es una casona antigua de arquite4ctura colonial pero por dentro es como estar en FRANCIA.
lo escribire primero en Frances y luego hare la traduccion :
Céline est née au Nord de la France, à Lille, à la frontière belge. Elle a toujours cuisiné et pratiquait depuis petite aux côtés de sa grand-mère.

Plus tard, alors qu'elle eut choisi la carrière de commerce international, elle continuat sa relation avec la restauration: serveuse pendant ses études en France et aux Etats Unis. Toujours plus attirée par la cuisine que par la salle, elle observait les chefs desdits restaurants.
Et bien qu'elle travaillat dans des domaines en relation avec ses études, elle aspirait faire partie du monde gastronomique. Au debut, elle pratiquait en donnant des diners à domicile, avec choix des menus par ses amis.

Fatiguée de sa carrière publicitaire, elle demisionat et s'envola pour l'Amerique du Sud à la recherche d'une nouvelle vie: un long voyage de 13 mois de la Havane Cuba à Ushuaia. Le voyage s'arrêta à Buenos Aires: Elle a tant aimé cette ville qu'elle n'en reparta plus, et installa son projet muri au long du voyage: son restaurant à Buenos Aires. Des recettes simples, de bons ingredients, des combinaisons de saveurs, du "comme à la maison", aux inspirations de la cuisine pour les amis.
Ces mêmes recettes ont été legèrement transformées grâce à l'équipe culinaire de l'atelier et le désir profond d'offrir une proposition unique en ville, née d'une française qui est tombée amoureuse de la ville pour toujours.
Bon Appétit
(Traduccion:
Céline nació en el norte de Francia, en Lille, casi en la frontera con Bélgica. Siempre le gustó cocinar y practicó desde muy pequeña con su abuela.
Más tarde, aunque eligió la carrera de Comercio Internacional, siguió la relación con la gastronomía: fue camarera durante sus estudios en Francia y Estados Unidos. Siempre más atraída por la cocina que por el salón, observaba atentamente a los chefs de aquellos restaurantes.
Y aunque trabajó en cosas afines a su carrera, anhelaba ser parte del mundo gastronómico. En los comienzos, practicaba con banquetes en su propia casa, para que los amigos eligieran el menú.
Cansada de su carrera publicitaria, renunció y se fue a Sudamérica, buscando una nueva vida: un largo viaje de trece meses, desde La Habana, Cuba, hasta Ushuaia.
En el viaje pasó por Buenos Aires: le gustó tanto que no quiso volver más. Y decidió implementar la idea que había surgido durante la travesía: volcar su vida hacia la gastronomía y anclarla en esta ciudad. Armó su propio restaurante con recetas sencillas, buenos ingredientes, combinaciones de sabores, como se come en una casa francesa, o como se cocina para los amigos.
Las recetas, de inspiración familiar, se transformaron con la ayuda del equipo culinario de L'Atelier y el deseo profundo de brindar una propuesta única en Buenos Aires, nacida de una francesa que se enamoró de la ciudad para siempre
Bon Appétit¡¡
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Vamos hablar hoy de Barrio DE SAN TELMO , en la calle CARLOS CALVO 242...Donde es una casona antigua de arquite4ctura colonial pero por dentro es como estar en FRANCIA.
lo escribire primero en Frances y luego hare la traduccion :
Céline est née au Nord de la France, à Lille, à la frontière belge. Elle a toujours cuisiné et pratiquait depuis petite aux côtés de sa grand-mère.

Plus tard, alors qu'elle eut choisi la carrière de commerce international, elle continuat sa relation avec la restauration: serveuse pendant ses études en France et aux Etats Unis. Toujours plus attirée par la cuisine que par la salle, elle observait les chefs desdits restaurants.
Et bien qu'elle travaillat dans des domaines en relation avec ses études, elle aspirait faire partie du monde gastronomique. Au debut, elle pratiquait en donnant des diners à domicile, avec choix des menus par ses amis.

Fatiguée de sa carrière publicitaire, elle demisionat et s'envola pour l'Amerique du Sud à la recherche d'une nouvelle vie: un long voyage de 13 mois de la Havane Cuba à Ushuaia. Le voyage s'arrêta à Buenos Aires: Elle a tant aimé cette ville qu'elle n'en reparta plus, et installa son projet muri au long du voyage: son restaurant à Buenos Aires. Des recettes simples, de bons ingredients, des combinaisons de saveurs, du "comme à la maison", aux inspirations de la cuisine pour les amis.
Ces mêmes recettes ont été legèrement transformées grâce à l'équipe culinaire de l'atelier et le désir profond d'offrir une proposition unique en ville, née d'une française qui est tombée amoureuse de la ville pour toujours.
Bon Appétit
(Traduccion:
Céline nació en el norte de Francia, en Lille, casi en la frontera con Bélgica. Siempre le gustó cocinar y practicó desde muy pequeña con su abuela.
Más tarde, aunque eligió la carrera de Comercio Internacional, siguió la relación con la gastronomía: fue camarera durante sus estudios en Francia y Estados Unidos. Siempre más atraída por la cocina que por el salón, observaba atentamente a los chefs de aquellos restaurantes.
Y aunque trabajó en cosas afines a su carrera, anhelaba ser parte del mundo gastronómico. En los comienzos, practicaba con banquetes en su propia casa, para que los amigos eligieran el menú.
Cansada de su carrera publicitaria, renunció y se fue a Sudamérica, buscando una nueva vida: un largo viaje de trece meses, desde La Habana, Cuba, hasta Ushuaia.
En el viaje pasó por Buenos Aires: le gustó tanto que no quiso volver más. Y decidió implementar la idea que había surgido durante la travesía: volcar su vida hacia la gastronomía y anclarla en esta ciudad. Armó su propio restaurante con recetas sencillas, buenos ingredientes, combinaciones de sabores, como se come en una casa francesa, o como se cocina para los amigos.
Las recetas, de inspiración familiar, se transformaron con la ayuda del equipo culinario de L'Atelier y el deseo profundo de brindar una propuesta única en Buenos Aires, nacida de una francesa que se enamoró de la ciudad para siempre
Bon Appétit¡¡
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El ambiente de la casona es muy calmo y agradable. Conviene llamar por teléfono para averiguar los horarios, me pasó en distintas épocas que estaba cerrado o abierto al mediodía en días de semana. Cambian el menú según la temporada. La chef prepara los platos basados en el recetario de su abuela, tienen el encanto de lo casero. Una vez comí un boeuf bourguignon excelente y el trío de crème brûlée es bueno pero nada excepcional. La terraza es un lugar soñado para el verano y para una cena romántica o para ir en grupo. Las veces que fui en grupo todos estuvieron satisfechos con sus platos. Es de destacar la limpieza y pulcritud de los baños

Había leído sobre el lugar en varias publicaciones, y me resultaba interesante conocer una de las más antiguas casas del barrio de San Telmo. Ubicado en una vieja casona de 1807, L´Atelier de Céline propone una fusión de comida argentina y francesa, en un ambiente hogareño y amigable.
Junto a varias amistades probamos el trio de mini postres en la merienda, los postres muy frescos y buena presentación.
Muy linda la terraza para ir con grupos de amigos.
Venìa leyendo en muchos lugares sobre este rincón francés hasta que un día pude ir. Lamentablemente me lleve un muy muy baja opinión del lugar.
Pedimos un risotto de verduras y era incomible de la cantidad de vino que tenìa. Claro, el risotto lleva vino blanco, pero no se supone que sepa pura y exclusivamente a eso. Incomible.
Y tambièn pedimos un estofado de conejo que venia con una salsa de vino tinto con exactamente el mismo problema; muy fuerte de sabor. El conejo era super escaso y el milhojas de papa totalmente insipido.
Como postre pedimos un trio de creme bruleé`s y niguna merecia grandes comentarios. Estaban promedio, nada especial.
Encima yo no aguante y le dije al mozo cuando preguntò como habia estado la comida que no habia podido comerlo de lo fuerte que estaba el vino blanco del risotto y no hicieron nada al respecto.
Trabajando en el rubro del servicio valoro lo importante que es una queja ya que es una posibilidad de transformarla en un asombro!

Me fui muy desilusionada y no se lo recomendarìa a nadie.

El ambiente es sencillo pero te da una cálida bievenida desde los colores alegres y luminosos de este bistró no tan tradicional, a medio camino entre Paris y Bs As. La comida estuvo muy bien, especialmente el bife de chorizo por la calidad de la carne y el plato de salmón por la frescura del pescado y la combinación con sabores autóctonos como la quinoa. Me gustó este restó que nos ofreció una velada muy relajada para disfrutar y extender la charla

Hermoso restaurante de San Telmo ubicado en la calle Carlos Calvo 242. una vieja casona de 1807 remodelada manteniendo su arquitectura, un ambiente cálido y sencillo con mucho gusto.
Amplios salones con mesas y sillas de distintos estilos y colores, pizarrones varios con menúes, estanterías con productos nacionales e importados para comprar, una importante cava. Un primer piso destinado tal vez a los más bohemios con un piano para ser escuchado, sillones de cuerina y almohadones de diversos colores y texturas. Terminando este piso con una gran terraza con piso de madera y reservados que hacen de este lugar un refugio para enamorados, bellísimo. A! Un placer los baños , todo una delicadeza, desde la limpieza , los adornos y la gran cantidad de productos para usar como jabón , gel, desodorante, etc.
La chef francesa, muy simpática y orgullosa de sus productos.
Degustamos:
Panera: pan casero con especias francesas con terrina de hígado para untar
Menú Liberación:
Empanada de queso brie con cebolla de verdeo y ensalada verde
Matambre de conejo con jardinera tibia de vegetales
Creme brullé de yerba mate.
El otro menú , el que comí yo era:
Mix verde con croquetas de raclette, panceta crocante y ciboulette.
Crepes de puerro, queso de cabra y bechamel ligera
Tablas de quesos: tybo, brie, morbier, camembert de cabra y parmesano acompañado de frutas frescas, uvas , manzanas y peras
Café con tres sorpresas: creme brulé de café, barbaroise de dulce de leche y Mouse de chocolate más frutos rojos.
Maridaje:
Chardonnay de Saint Felicien, Syrah de Saint Felicien y Espumante Nature de Saint Felicien.
Excelente restaurante , una noche también inolvidable
Primeira opinião do lugar

El restorán está ubicado en una muy bonita casona antigua en una tranquila calle empinada de adoquines. El salón principal es muy cómodo, con mesas bien separadas, íntimo y acogedor, para nada formal. Por una antigua escalera de madera se accede al primer piso donde hay otro salón y la joya de la casa: su terraza.
En la terraza las mesas están bastante más juntas y las pequeñas sillas de madera blanca son muy bonitas, pero un tanto incómodas para mis (apenas) 90 kilos. El ambiente es tranquilo y relajado y da muy bien para una salida en pareja.
La carta es corta, pero al leerla ya se te hace agua la boca. Aclaro aquí que fuimos a cenar, pero el sitio está abierto también durante el día y se puede comer, merendar o tomar un trago al caer el sol.
Pedí el pato confitado, que sale con papas rústicas y un salteados de espinacas y pasas de higo. Rico, pero un poco decepcionante. El pato estaba demasiado seco y hasta un tanto frío. Quizás jugaron en contra mis altas expectativas sustentadas por la fama del lugar y el precio del plato ($60).
A la hora de los postres, por decisión unánime, pedimos el trío de crème Brûlée: la tradicional de vaillina, una versión de dulce de leche y, la que más nos gustó, de naranjas y Cointreau.
Luego de la cena, probamos algunos tragos. Yo bebí el trago de la semana (además de los que figuran en la carta tienen uno que varía semana a semana) que era una caipirovska de pepinos. Muy refrescante y muy rico.
La atención no fue de lo mejor, tuvimos que pedirle la panera una vez que ya había traído los platos y la frappera para el vino blanco llegó cuando ya casi lo habíamos bebido todo.
Teniendo en cuenta lo rico de los tragos y del postre, creo que volvería alguna vez por la tarde. Pero no creo que vuelva a cenar... si lo hago será por los ravioles de mollejas que leí en la carta, ¡me quedé con las ganas!
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Opinião
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